El acoso laboral, también conocido por su término en inglés como “mobbing” es un tipo de violencia psicológica que se ejerce en el lugar de trabajo, tanto por parte del empleador o por parte de otros empleados hacia una o varias personas.
Debido al incremento en estas actitudes años atrás, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y la Ley de Igualdad entre hombres y mujeres, estableció la obligatoriedad para la empresa de proteger a sus trabajadores de manera activa, para lo que se crearon Protocolos Antiacoso Laboral.
Los actos de acoso laboral están catalogados como delitos, por lo que las personas que sufren o creen que pueden estar sufriendo actos de acoso laboral, acuden a asesores jurídicos especializados para que les ayuden y les guíen.
¿Cómo saber si sufro acoso laboral?
Las formas más comunes en las que puede aparecer el acoso laboral son varias: ninguneo, hostigamiento, amilanamiento, amenazas, arrinconar, vejar, e incluso podríamos destacar dos de sus manifestaciones más comunes, la eliminación de funciones o quitar la ocupación efectiva del empleado, apartarle.
La jurisprudencia define el mobbing como «toda situación o conducta que, por su reiteración en el tiempo, por su carácter degradante de las condiciones de trabajo y por la hostilidad o intimidación del ambiente laboral que general, tiene por finalidad o como resultado atentar o poner en peligro la integridad del trabajador».
Dicho esto, es importante entender que para que se pueda probar este acoso laboral, tienen que existir y probarse dos elementos clave:
- El acoso existente debe ser periódico y no un hecho puntual, debe ocurrir varias veces a la semana durante un tiempo prolongado.
- El acoso que se sufre se manifiesta en forma de gritos, humillación, enfados, desprecios hacia su trabajo o degradación de sus funciones entre otros.
¿Es fácil probar que sufro acoso laboral?
Al ser el trabajador el que denuncia esta situación, debe ser quien aporte las pruebas suficientes para demostrar en los tribunales que sus acusaciones son cierta y fundamentadas. Por otro lado, la empresa deberá demostrar y probar que existe una causa razonable y objetiva que explique esas conductas.
Aquí radica el principal problema para los denunciantes, y como coinciden muchos despachos jurídicos es que uno de los rasgos característicos del acoso laboral es que, normalmente, se desarrolla con apariencia de total normalidad y sin tener pruebas por escrito, ya que suelen ser actos verbales.
La recopilación de pruebas es un acto fundamental para probar la existencia del acoso laboral o mobbing. Se suele recomendar siempre que se pueda aportar grabaciones en las que se pueda observar ese trato despreciativo hacia el trabajador. Otra forma de aportar pruebas es mediante testigos, punto difícil si cabe destacar ya que muchas veces otros trabajadores aunque sea de manera anónima, no querrán involucrarse en testificar contra la empresa, tanto si el denunciado es el propio empleador o incluso algún directivo. Si existiesen chats internos, correos electrónicos o cualquier otra prueba escrita, será imprescindible presentarla.
Principales modalidades del mobbing
Como hemos mencionado anteriormente, existen principalmente algunos actos muy reconocidos como mobbing, pero existen otros que merece la pena nombrar para que igualmente sean conocidos:
- Amenazas de manera continua.
- Asignación de tareas o proyectos inalcanzables en plazo y forma.
- Tratos discriminatorios.
- Ignorar o excluir a la persona de ciertas actividades, tomas de decisiones, reuniones que antes se solían hacer.
- Modificación de las responsabilidades.
- Robar elementos clave de su trabajo.
- Animar a compañeros en algunas de las acciones anteriores comentadas.
- Criticar continuamente su trabajo, sus ideas e incluso propuestas de mejora para la empresa.
- Ignorar e infravalorar éxitos profesionales
Consecuencias psicológicas del mobbing
El estar agrediendo psicológicamente a una persona durante un tiempo prolongado puede acarrear problemas en esa persona, entre los que podemos destacar:
- Sentimiento de desvaloración personal.
- Ansiedad, estrés e incluso depresión.
- Normalmente estos problemas se llevan a casa, lo que puede ocasionar discusiones con la pareja o familia.
- En muchos casos, estas situaciones pueden llevar a creer que verdaderamente se ha hecho algo mal.
El desenlace que estos actos de mobbing suele tener es la salida de la empresa, bien de manera forzada o voluntaria, con las indemnizaciones económicas pertinentes si corresponde.
