En qué consiste la Ley de la Segunda Oportunidad

Las personas que tienen préstamos, deudas, embargos o avales y que no tienen la posibilidad de pagarlos, o en caso de que la hipoteca de la casa en este momento ya no esté siendo pagada y el banco haya comenzado a ofrecer “soluciones” que no nos permitan vivir con una buena calidad de vida, entonces podemos encontrar una solución efectiva en la Ley de la Segunda Oportunidad.

Para poder aprovechar dicha ley las personas se tienen que someter a un intento de acuerdo extrajudicial de pagos, para después iniciar un concurso de acreedores con el fin de que las personas en situación de impago tengan la oportunidad de liquidar sus bienes y derechos.

Es decir, gracias a esta Ley se pueden cancelar todas las deudas que se tengan, excepto las deudas que se hayan contraído con Hacienda, la Seguridad Social y las pensiones alimenticias.

En este artículo te daremos toda la información que puedes necesitar para comenzar a aprovechar esta Ley y así liquidar las deudas que tienes pendientes y que no te dejan llevar una buena calidad de vida.

¿Qué es y en qué consiste la Ley de la Segunda Oportunidad?

La Ley 25/2017, más conocida como “mecanismos de segunda oportunidad” o “reducción de carga financiera”, es una ley en la que se establecen distintas medidas para que las personas físicas (particulares, autónomos y profesionales por cuenta propia) tengan la posibilidad de salir de una situación económica de quiebra que les haya generado unas deudas que simplemente no tienen la posibilidad de pagar.

De esta forma, la conocida Ley de Segunda Oportunidad, tiene el objetivo de poder facilitar tanto a los consumidores como a los emprendedores que, por circunstancias sobrevenidas, no tienen la posibilidad de pagar sus deudas ni sus tarjetas de crédito, hipotecas, avales, etc.

En las situaciones en las que no se puede obtener una liquidación total de toda la deuda, se debe a que se ha hecho una liquidación parcial de la deuda y un reorden de los pagos por medio de la renegociación de cada deuda para refinanciarlas a un plazo más largo. En estos casos se puede optar por conseguir una reducción de la hipoteca de un 10% del valor de tasación o forzar a una dación de pago de la casa o del hipotecado.

De esta forma, la Ley de la Segunda Oportunidad en realidad sí representa una excelente oportunidad para que las personas puedan salir de los problemas económicos derivados de sus deudas, permitiendo que puedan volver a enderezarse y tener una vida digna y en buenas condiciones.

En pocas palabras, el objetivo principal de esta Ley es permitir que una persona física que ha sufrido el fracaso económico empresarial o personal, tenga una nueva posibilidad de poder poner su vida en orden al salir de las deudas que fue generando, evitando de este modo arrastrar esas deudas durante más tiempo.

¿Puedes aprovecharte de la Ley de la Segunda oportunidad?

Tal y como hemos mencionado anteriormente, el objetivo principal de esta ley es que tanto particulares como familias puedan salir de las deudas y mejorar su calidad de vida. Para poder aprovechar esta ley es necesario que las personas estén sobreendeudadas y que no tengan la posibilidad de pagar sus deudas.

Personas que no pueden acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad

Es muy importante que tengas en cuenta que las personas que han sido condenadas por un delito económico no tienen la posibilidad de acogerse de esta ley, por lo que las personas que cometieron fraude, estafas o apropiación indebida no podrán aprovechar lo que les ofrece esta Ley.

De la misma forma, las personas que se hayan acogido a esta ley en un periodo de tiempo no superior a 5 años no tendrán la posibilidad de poder acogerse de nuevo a la ley, evitando que esta pueda convertirse en un mecanismo de liberación constante de deudas que las personas puedan aprovechar cada vez que quieran.

Personas que pueden acogerse de la Ley de la Segunda Oportunidad

Las personas que tienen deudas por pensiones alimenticias sí pueden acogerse de esta ley, aunque no pueden saldar dicha deuda por medio de esta aplicación.

Asimismo, las personas que tengan deudas públicas (Seguridad Social, Hacienda, multas, Ayuntamiento, etc.) también pueden acogerse de esta Ley, aunque las deudas públicas no pueden ser liquidadas por medio de los beneficios de esta ley, simplemente no son un impedimento para que puedan liquidar otras deudas por medio de la Segunda Oportunidad.

Asimismo, la buena fe es un requisito indispensable para poder aprovechar esta ley.

¿Cómo es el procedimiento a seguir?

Lo primero que se tiene que hacer es acudir al procedimiento de Acuerdo Extrajudicial de Pagos (AEP) y el mediador concursal se integrará para poder llegar a un acuerdo con los acreedores.

Para los particulares y para las familias, la Ley establece que el AEP tiene que hacerse en la presencia de un notario de la localidad del deudor. El coste del notario será bonificado arancelariamente para que el deudor pueda pagarlo y no le conlleve una serie de gastos que no se pueda permitir.

Para los autónomos y los emprendedores la Ley de Segunda Oportunidad señala que el AEP se tiene que hacer ante la Cámara de Comercio o Mercantil de la provincia en la que se lleva a cabo la actividad.